domingo, 14 de abril de 2013

Mi soledad y tu


Mi Soledad y tu

Una amiga en común fue quien hizo que avivaran los recuerdos, ella salía de una enfermedad muy prolongada y Lorenzo por muchos años no sabía el paradero de su amiga entrañable. Habían crecido y jugado juntos en el mismo barrio, pero en la adolescencia cada uno caminó por distintas aceras.

Se encontraron en cierta ocasión en la ciudad que los vio crecer durante sus adolescencias. Él cursaba estudios universitarios y ella se había dedicado al negocio de las prendas e vestir para damas y por su carisma tenía una vasta legión de clientes.

En cierta ocasión tuvo el atrevimiento de sacarle una cita a su amigo Lorenzo para ir de rumba a un salsódromo en Lima, cosa no usual para esa época donde el formalismo era la norma. Eran tiempos violentos, la subversión estaba en su mas alto nivel, pero a pesar de todo, pudieron acudir a un salsodromo en la Av. Alfonso Ugarte cerca a la casa del pueblo. Se divirtieron de lo lindo acompañados por unas cuantas guaranás, venían de una educación conservadora y a pesar de haber cumplido recien la mayoría de edad no se atrevía a probar licor por temor a las reprimendas de sus tutores.

Fue una noche de sonrisas y actualizaciones noticiosas, añoraban su terruño y en ese pequeño espacio bullicioso evocaron la tranquilidad que les regalaba ese inmeso mar norteño, su gente de piel quemada por el sol y de las calles polvorientas con el olor de la brisa marina, de esos silenciosos cangrejos que recorrían la orilla del mar ocultandose en sus reductos cuando alguíen osaba tomarlos. 

Después de esa cita nostálgica, se comunicaban por telefóno para conocer e intercambiar las novedades del lejano terruño. La internet aun no había llegado y la red social vigente era el hilo telefónico. Con el tiempo las frecuencias de comunicación se fueron perdiendo en el horizonte del tiempo.

Muchos años pasaron para volverse a encontrar. Lorenzo en una de sus visitas a su terruño preguntó a los amigos del barrio por la amiga, por Ivonne, algunos cambiaron su gesto risueño y alegre, el silencio fue el protagonista en ese momento. Lorenzo intuyó que algo triste había ocurrido. Ivonne estaba pasando por una penosa enfermedad, se encontraba en un tratamiento largo y doloroso. Una enfermedad silenciosa la había tomado y ella estaba luchando por su vida, se aferraba a ella porque tenía un esperanza que le alumbraba y era el motor de su vida, una niña de apenas ocho años. Lorenzo quedó pasmado por la noticia, quiso conocer su paradero pero fue inutil, nadie lo sabía solo su padre que mantenía el hermetismo y supimos entenderlo. Esa noticia quedó presente por mucho tiempo y Lorenzo deseaba ver a su amiga, transmitirle su compañía si en algo ayudaba amenguar el dolor de su enfermedad, se imaginaba el cambio de look producto de las sesiones de quimioterapia a las que se habría sometido. Por su carácter alegre, su sonrisa, sus sinceridades, sus simplonadas como solía comentar, no nos imaginábamos cómo estaba afrontando este reto a la vida, su vida. Por esa casualidades que el destino te regala, un buen día la hermana de Lorenzo, Rosario estuvo de visita en casa de Lorenzo y llegó a casa con la noticia de haberse encontrado con el hermano de Ivonne a unas calles de casa, Ivonne estaba viviendo en casa de su tía Angélica a dos calles de la casa de Lorenzo. La emoción fue grande, ávidos por ver a Ivonne, se planificó la visita. Fue grande la felicidad al verla, con los rezagos de la Quimioterapía pero con ese temple de ella, alegre y confiada que esa enfermedad no la iba a doblegar, empezó con sus bromas, decía que había ingresado a la universidad y que el look que tenía en ese momento, con el pelo corto era por su ingreso a la universidad de la vida, todos se contagiaron de ese ímpetu que le estaba poniendo a su adversidad y se llenaron de alegría, fue una noche de alegría, de risas y de mucho chisme. Así empezaron a frecuentarse y ver de su progreso, sus luchas internas. En una tarde Lorenzo llamó a Ivonne para saludarla y saber de ella, se llenó de emoción e impotencia, acababa de salir de una de sus sesiones de quimioterapia y con la voz adormitada le contestó y pudo entender en sus balbuceos que estaba luchando, las lágrimas invadieron a Lorenzo y la rabia acompañó al sentir la impotencia de no poder hacer nada por ella. Aprendió en ese momento que esa enfermedad no solo es de quien la padece sino también del entorno que te rodea, años después Lorenzo pudo revivir esa experiencia con dos seres muy queridos uno de ellos fué su padre.

Las visitas se hicieron mas frecuentes para ver los progresos de Ivonne, Lorenzo se sorprendía de esa fuerza interior de Ivonne. Luego entendió que esa fuerza se la daba Valery su hija pequeña, aun no entendía de dimensión de crisis de su progenitora. 

Ivonne subió el primer peldaño de vida, superó su crisis inicial, la batalla iba ser dura, de por vida, pero volvió a encontrarse con los suyos sus amigos, Lorenzo aprendió en este corto tiempo, esos regalos que la vida te da, lo hermoso que es vivir en salud. Años después Ivonne se convirtió en asesora familiar, el padre de Lorenzo fue diagnósticado de ese mal moderno en una etapa avanzada solo unos meses mas el padre de Lorenzo los acompañó. Ivonne fue el soporte emocional de la familia, Lorenzo quedó en deuda de por vida, rios de lágrimas corrieron en el interior de Lorenzo por este dolor, volvió a sentirse el ser mas miserable, muchos recuerdos renacieron, Lorenzo sintió su soledad a flor de piel, ausente de progenitores, víctima de la tristeza sin poder disipar su dolor, esa fue la soledad que lo acompañó y lo acompañará...

Ivonne continuó con sus progresos y su nuevo estilo de vida, cada vez que se encuentran ambos recuerdan esos momentos de angustias y tristezas, el vínculo de amistad creció a pesar de las soledades.

jueves, 21 de marzo de 2013

Mi amigo Charly

Mi amigo Charly


Solía caminar con mi amigo charly por la playa, cuando el sol me regalaba sus ocasos. Fueron momentos llenos de quietud oliendo la naturaleza marina, mi amigo, mi fiel compañero siempre me regaló su sonrisa. Con sus ojos vivaces me decía lo mucho que me apreciaba, caminábamos, corríamos y jugábamos juntos. Amante de la naturaleza, dejábamos que la brisa marina nos envolviera de su frescor y mirábamos el horizonte envueltos con una gran tranquilidad.

Muchos años acompañó mi infancia y juventud, fiel por naturaleza no dejaba que la tristeza me invadiera, hoy recuerdo cuando mi gran amiga se despidió de nosotros para siempre, él estuvo junto a ella y durante los dias posteriores nos refugiábamos en esos rincones y llenos de tristeza nos desahogábamos, nuestros pasos nos delataban, eran pasos de tristeza llenos de soledad, él estuvo allí compartiendo mi tristeza y sintiendo la ausencia de mi gran amiga.

Admiraba su pecado gular, devorador de cuanto esquisitez culinaria tenía al frente. Amante de las estructuras oseas bien cocidas. Disfrutaba de las aguas heladas que mi amigo José le prodigaba de su depósito de hielo para la raspadilla y era un amante empedernido. Admiraba su entrega total cuando cupido lo invadía, dejaba todo por estar junto a su amada, se perdía durante días por entregar su amor a la pareja de turno y después de apagada su llama sentimental volvía a casa con una verguenza que lo delataba pues no atrevía a mirarte a los ojos ó hacerte cariños de amistad, simplemente ingresaba a casa y en un rincón de su habitación se refugiaba a la espera de la reprimenda. Sucio y delgado volvía a casa con un hambre devorador después de haber lidiado con un sinnúmero de pretendientes y airoso de haber conquistado a su amada por unos días entregados al placer de la exquisitez sexual. Llevaba una filosofía de vida muy práctica, te podrán reprender, te podrán castigar pero después de todo, nadie te quita lo bailado.

Aprendió a recibir en el aire su golosinas preferida, unas rosquitas hechas de harina y manteca, disfrutábamos de su pericia acobática. Era un nadador eximio en el mar, le gustaba el agua salada se sentía como un pez en el agua y solía embadurnarse de arena fina cuando se refrescaba en el mar después de un reparador baño de agua marina.

Tenía el rostro de adulto pero el cuerpo de joven y enano, lleno de vitalidad con una voz gruesa te intimadaba, en el fondo era un encanto de ser lleno de bondad. Cuando entablabas amistad con él conocías su verdadera alma, juguetón por naturaleza y compañero en ausencias necesarias. Supo acompañarme cuando mis sentimientos estuvieron en silencio por la ausencia de alguna doncella. Cuanto extraño a mi amigo, tal vez hoy comprendiera mi corazón y acompañaría mi silencio como lo hizo en mi juventud.

Este es mi homenaje a un amigo de siempre, que estuvo a mi lado, fiel a su estilo porque Dios lo hizo así. Existe un espacio reservado en mi memoria para él, supo entender mis sentimientos y me llenó de felicidad, hoy que decidí caminar en silencio me acordé de él, tal vez Dios me lo envió a mi memoria para que me acompañe y que mi nostalgia amengue mi dolor...gracias amigo Charly mi fiel escudero.


domingo, 10 de febrero de 2013

The Right Sizing

Una de las gratas experiencias vividas con amigos de sudamerica recientemente...Juan Carlos, Agustín, César y Leoncio Cirilo. Una amistad que se forjó en los procesos técnicos, en los tertulias, en los hoteles, en los restaurantes, en los taxis, en las comidas, en el aire...

The Right Sizing

Dia 1
Fue un Domingo en que salió Lorenzo, fue una tarde de compañía familiar, un solo pedacito de dulce helado se compartieron. El llevaba en su betusta maleta, a su jumento rocinante informático. Un miedo disminuido por el tiempo y su silencio interior le delataba su tranquilidad, su paz, su amor a la vida, sus amores de silencio.
Llegó a la ciudad, nueva para él, pero dominada por su primer olor... percibido. Temprano encontró el aire frio, fresco, de sierra, la tierra de su maestro Gabriel y la jornada empezó temprano. Bajo el brazo llevaba sus primeras propuestas, sus sudores plasmados en indicadores, en ratios, en ingenios. Le soltaron un sonrisa y asintieroncomo sintoma de aprobación su trabajo. Felicidad interior para Lorenzo, aunque lejos de los suyos.
Con entusiasmo empezó su jornada y con sus pares intercambiaron ideas, propuestas él feliz, estaba donde siempre quiso estar, discutiendo, proponiendo, pensando para el cambio.
Tarde se acordaron que tenían que refrigerar, es costumbre habitual no medir el tiempo, cuando el entusiasmo aborda la jornada. Caminaron por la ciudad nueva, el movimiento calmado y los rostros nuevos le devolvieron a la realidad que estaba en otro habitad. El sonido coloquial de los diálogos lo desacomodaban a Lorenzo, un respeto al si señor, mande ud señor, como ud diga señor, un lenguaje familiar al de su amigo Cervantes.
Luego de llenar el pecado gular, salieron a conocer la ciudad. Parques hermosos muy bien cuidados. Silencio de paz en la ciudad le volvían a recordar a Lorenzo que no estaba en su habitat. De retorno al hotel Lorenzo cayó en cansancio y el sueño lo dominó. El mañana lo esperaba y él esperaba encontrar a su jornada...

Fin de la jornada en el país del "Si señor"
Después de un largo trajinar, el grupo de trabajo de Lorenzo pudieron hacer un alto en el camino, el cansancio se evidenciaba en los rostros. Las ojeras eran evidentes. Dias enteros envueltos en un intercambio de ideas y posiciones. Al fin el resultado se plasmaba en una presentación que resumía toda la jornada. Revisaron todos los procesos de manera exhaustiva para entender cómo la primera empresa a donde habían ido funcionaba. Se notaba una atmosfera de satisfacción, convencidos que las discusiones alturadas, las posiciones firmes dieron sus frutos. Lorenzo se sentía feliz aunque lejos de los suyos, sabía que estaba en una etapa de crecimiento, recordaba su infancia, él que venía de un pequeño pueblito, que salió desde muy adolescente, nunca pensó estar sentado a lado de colegas de muy alto nivel discutiendo y plasmando las directivas para los próximos cinco años en las empresas de toda la región. No podía creer que esa cuota de humildad que sus padres le inculcaron, esa cuota de disciplina de vida, lo había hecho llegar tan lejos. Extrañaba a sus escultores de vida que lo tallaron, una mezcla de tristeza y de alegría lo envolvió por un momento, trató de ocultarlo pero uno de sus colegas notó de su melancolía y le pidió que le confesara de su pesar y a Lorenzo le delató un gesto de tristeza. La confesión fue breve y lo entendieron. Solo es el inicio, tu espíritu es noble alguien le dijo y la jornada tenía que continuar.
Presentaron el informe a la plana mayor sobre el diagnóstico encontrado en la empresa. Quedaron muy satisfechos con la promesa en reorientar sus procesos. El ambiente se llenó de vitalidad, se reunieron todos lo involucrados y se expuso lo encontrado, terminada la alocución un agradecimiento total por el trabajo efectuado y salió a relucir ese espíritu de camaradería de los buenos latinos que aprecian el profesionalismo. El grupo entró en cuenta regresiva, pues ya tenía la agenda ocupada, había que continuar al otro destino, al otro país, la tierra de los incas y efectuar la misma labor. Despues de una intensa jornada y de haber cultivado nuevas amistades y sientes que son sinceras te quedas con la sensación de no querer partir, pues te brindaron un gran hospitalidad, al margen del trabajo profesional, esa amistad es la que se valora.
En un pequeño establecimiento probaron un bocado ligero con amigos quienes compartieron la jornada, las bromas y comentarios salieron a la luz con mayor displicencia, la peculiaridad del modo de hablar de los paisanos de García Marquez le marcaban a Lorenzo ese respeto, por el "si señor". Con los minutos contados se dirigieron al aeropuerto y en el camino había que ordenar la agenda para el próximo trabajo en la ciudad de los reyes, dejaron el país de Macondo e ingresaban al país del pisco sour, la tierra de Lorenzo.

....continuará


Y pasaron doce años

Lo escribí camino a mi casa en Máncora. Sólo me dejé llevar por esa felicidad de volverme a encontrar con todos mis hermanos después de doce años...

Y pasaron doce años

Camino a casa con la esperanza de encontrar un retacito de esa felicidad austera, sintiendo una paz interior que después de mucho tiempo no lo sentía, hoy muchas anécdotas de infancia me acompañan y la familia esta allí con la sonrisa en el ambiente que hoy espero encontrar.
Hoy brotarán las bromas y juegos de infancia, evocaremos a los precursores. Si estuvieran con nosotros les jugaríamos las mismas bromas, hoy serán nuestros invitados en pensamiento y sentiremos su respirar. Nos uniremos en abrazos familiares y haremos de la tertulia nuestro pasatiempo favorito como solíamos hacer.
El tiempo esperado llegó, aunque es minúsculo, es suficiente para renovar votos de amor familiar, recordaré ese árbol que me ayudasteis a sembrar ese libro que me enseñasteis a leer, esa herramienta que dejastes que usara, esa puntualidad y respeto que quedo en mi, eso y tantas vivencias más...le agradezco a Dios que nos este regalando este tiempo maravilloso, sentimientos encontrados pero al fin sentimientos buscados.
Un cholo, un negro, un Serrano y una zamba ojona se unen después de doce años en un cónclave de razas para ratificar ese sentimiento de hermandad, en ese espacio de idos tiempo pasaron muchas tristezas, pérdidas, alegrías agrias pero el amor de familia se mantuvo como el primer día en que nos fuimos alejando en busca de horizontes, hoy es un día para recordar a nuestros vástagos que el amor de familia es el centro de la vida, ese fue el legado de los viejos, han pasado algunos años desde que partieron y parece como si hubiese sido ayer, aún no se apagado su llama, al contrario sigue vigente su docencia, siento que fueron los mejores artesanos de vida, nos supieron tallar, le pusieron mucho amor a sus obras de arte, fueron nuestros Yepetos y nosotros sus muñecos de madera que Dios les dio vida y hoy brillan bajo el manto protector de sus ausencias...Gracias vida por este regalo que nos das y gracias Lubinda y Víctor siempre estarás en nuestras memorias, simplemente somos vuestras continuidades y si una lágrima se me derrama es por ese amor inmenso hacia Uds...simplemente somos esa continuidad y gracias.  

jueves, 25 de octubre de 2012

Los Domingos de aquellos


LOS DOMINGOS DE AQUELLOS

Los Domingos eran días de gran movimiento en el pueblo, desde muy temprano se despertaba el bullicio con el cantar de los panaderos, con sus canastas pregonando el pan caliente para el desayuno y los trabajadores de alta mar salían a una nueva jornada a capturar las deliciosas presas que iban a ser devoradas horas mas tardes en las diversas mesas democráticas de ese pequeño pueblo norteño. Dios siempre a sido generoso con ellos, desde que pisó hace miles de años por esas costas norteñas, el primer poblador. Allí encontró el calor y el alimento necesario para establecerse por la quebrada Fernandez, tenían agua dulce, un clima benigno y el alimento exquisito salido del mar.

Los domingos tenían sus agendas de rutina. Durante las primeras horas las familias se alistaban para asistir a la iglesia a escuchar la misa del padre Martín, de origen Irlandés, personaje de gran carácter, él aprovechaba su púlpito para descargar sus pareceres, pues quería mucho a este pueblo y las cosas que no le gustaban lo decía con todo la fuerza de su voz para que las autoridades de turno corrijan lo que había que corregir. El padre Martín había llegado con un grupo de damas pertenecientes a una congregación religiosa, todas ellas con un espíritu solidario. Crearon un consultorio y una maternidad, muy necesario en un pueblo necesitado por atención médica. Durante los días de semana, por las mañanas su consultorio tenía una gran demanda para atender a la mayoría de "churres" con alguna dolencia o malestar. Creo sin temor a equivocarme que todos pasamos por el consultorio por alguna dolencia.

Dentro de ellas, destacaba la madre Loreto, una madre de sonrisa angelical y de menudo ser. Gracias a ella, mucho de los jóvenes de la época fuimos instruidos en los conocimientos de la doctrina católica. La iglesia empezó a vestirse de juventud, pues la madre Loreto, empezó a formar grupos de estudio, grupos de canto y talleres de música. Los jóvenes con ciertas aficiones a la música se inclinaron por aprender a tocar guitarra, y se convirtió en el instrumento de predilección por ser el más noble de los instrumentos musicales. Hoy muchos de los músicos reconocidos que tocan en los grupos musicales de Máncora pasaron o fueron tocados por esta noble persona de espíritu solidario. Fue también nuestra profesora de religión en el nivel primario. Gracias a ella, aprendimos de las parábolas con que nuestro señor solía enseñar a sus seguidores. Diría tal vez, que ella siguió sembrando la semilla del catolicismo en nuestro pueblo.

La mañana, se vestía de ese aire alegre junto al sol radiante. Muchos bien vestidos y acicalados, acudíamos a escuchar la santa misa del padre Martín. La misa se llenaba de júbilo y alegría por el coro y el grupo de jóvenes guitarristas. La mayoría junto a su librito de canciones cantaban a voz en cuello las canciones de la misa. Terminada la misa, un mar gente abarrotaba el centro de la ciudad alistándose para acudir al coloso deportivo "La cancha de Pedrito". La tarde estaba ya agendada, los encuentros deportivos de futbol eran otro espectáculo digno de describirlo. Allí se representaban a los barrios de la ciudad y afloraban los aficiones e ímpetus de los barristas.

Cómo no acordarse, del UDM, "Unión Deportivo Máncora", Independiente, Juventud en Marcha, El Sport Marítimo, El Santos F.C., El Chorrillos, Estrella Roja, Langosteros, Estudiantes Unidos...De ellos aprendí mi amor al deporte, ese deporte colectivo que es el Fútbol. En esa cancha, donde pude apreciar la garra y los gritos de gol salidos desde las entrañas de esos hinchas incondicionales y también las bromas y gritos tan peculiares que eran una diversión aparte, expresiones como: "!saquen a esa huevada¡", "!Muchachos hechos de miau¡", "¡No te confíes marítimo, no te confíes!", "¡Ese es mi perro sin hiel!", "¡Chute un gol para la hembra!", "¡Péguele hombre!", "No... me la peles hombre", "¡¡Ahorita me mamo!!", "¡¡Puras chatarras...nomás!!", "¡¡Nooo...hombre!! y tantas otras expresiones que forman hoy parte de la historia tradicional de fútbol de nuestro Máncora.

Mucho de los jugadores de antaño hoy peinan canas, pero dejaron su cuota de sudor y sacrificio en aquel coloso deportivo, de ellos están, "Wilazo", "El Negro la Vicha", "El Tronco", "Chamba", "Cocaleca", "Alianza", "Vitoco Granda", "Vitoco Vite", "Chute", "Kotino, Perro sin Hiel", "Sato", "Belarmino", "Pelao Arcela", "Jacinto Cabrera", "Chicoco", "La Ñonga", "El Borrao Olivos" , "Papelito", "Los Garrapatas", etc.

Las tardes domingueras eran de alegría, terminábamos bañados de polvo, el coloso deportivo era una cacha reglamentaria pero carecía de gramado, eso no era impedimento para practicar y apreciar este hermoso deporte. El espectáculo deportivo se iniciaba al medio día, el sol era abrasador pero las ganas de ir tras la "gordita" y dejar bien en alto a su equipo, era el objetivo principal.

Muchas anécdotas se tejieron en este coloso deportivo, como la del arquero del Santos, "Chute", que iba perdiendo 10 a 0 y decía, "a todo esto...la volada es lo que vale", ó como la de Poncho Maceda que cortó su camiseta por la mitad y le puso botones cual camisa, dizque "para tener mas frescura", ó como de aquel personaje pintoresco del pueblo, conocido como Birriñaco, de oficio zapatero,que después de haber tomado anisado toda la mañana, llegó a la cancha y preguntó por el equipo al cual era hincha, el UDM como había quedado, en coro los hinchas le decían "¡¡Ganamos!!", y él con el poco aire que le quedaba en sus pulmones producto de la borrachera, mencionaba de alegria, "Ahorita me mamo!!! ó como el desmayo que sufrió "Periquito Pin Pin" uno de los jugadores que recién se iniciaba en estas lides. "Periquito Pin Pin" era uno de los jugadores que se destacaba por su prodigiosa zurda y driblin digno de un crack. En sus inicios, como todo joven entusiasta, fue inscrito en el equipo de "Estudiantes Unidos", en uno de esos encuentros entre "Estudiantes Unidos" y "Chorrillos" el encuentro estaba en plena efervescencia, se jugaban los últimos minutos del encuentro. "Estudiantes Unidos" necesitaba ganar este encuentro para definir su pase a la liguilla, estaba atacando todo el encuentro y tenían la confianza que podían remontar el score. En uno de esas contragolpes "El Chorrillos" despejó el balón y originó el córner a favor de "Estudiantes Unidos", el entrenador de "Estudiantes Unidos" abrigó toda sus esperanzas en la joven promesa de "Periquito Pin Pin", se pidió el cambio para que pueda refrescar al equipo e ir al ataque en el córner originado. Se ejecutó el córner y cual imagen en cámara lenta, se vio que "Periquito Pin Pin" se lanzaba por los aires para cabecear el balón, estaba en una ubicación muy privilegiada, y el arquero del "Chorrillos", "Papelito", sale a despejar con los puños el balón y se estrella con "Periquito Pin Pin", la hinchada gritaba a destiempo con gran entusiasmo el gol que estaba por venir, después de unos segundos, un silencio total en el coloso deportivo, el arquero cayó junto a "Periquito Pin Pin" y el balón chocó en el travesaño y salió de fuera. Los hinchas lamentaron esta gran oportunidad para remontar el score, pero lo que vino luego es que "Periquito Pin Pin" producto del golpe había sufrido una gran conmoción y terminó desmayado, la aglomeración fue grande alrededor de jugador caído, muchos gritaban, "¡Échenle agua!", "¡Déjenlo que tome aire!", "¡Saquen a esa huevada!", "¡muchachos hechos de miau!", lograron retirarlo de la cancha deportiva para darle los primeros auxilios al jugador malogrado y el encuentro deportivo continuó su ritmo de ataque y defensa. "Periquito Pin Pin" logró recuperar el conocimiento y dada su juventud, se animó a seguir sudando la camiseta de sus amores, volvió a ingresar nuevamente entre aplausos y vítores por su tenacidad y entrega. Con el aliento de la hinchada "Periquito Pin Pin" quiso poner todo de sí y corría como todo un "Perro sin hiel", no se cansaba, pasaron unos segundos después y el árbitro dio el pitazo final, el encuentro terminó en un empate y "Periquito Pin Pin", nunca logró tocar el balón.

Para el siguiente domingo, “Periquito Pin Pin”, se había entrenado toda la semana, saliendo a correr por la playa con sus amigos por las tardes después de las labores de rutina en su hogar. Hacía gala de habilidad con la zurda y los más jóvenes empezaban a mirarlo como una gran promesa deportiva, había dejado atrás ese traspié del desmayo y había tomado en serio su carrera deportiva. Su amigo Agustín al verlo con esos ímpetus, lo empezó acompañar en el entrenamiento, él estaba inscrito en uno de los equipos de futbol, pero hasta ese momento no había debutado, solo había enrolado la lista de suplentes, Agustín como todo joven soñador, era también un aficionado al canto. El equipo de Agustín entrenaba dos veces por semana en la playa, él era un infaltable en los entrenamientos, pero un día faltó al entrenamiento, se encontraba en otro ensayo, estaba preparándose para el concurso de canto que el colegio secundario estaba promoviendo. A la sesión siguiente acudió a su entrenamiento y como todo buen deportista y caballero, fue a disculparse con el entrenador por su ausencia en la sesión de entrenamiento anterior. El profesor “Cuchufo Rosales”  escuchó atentamente su descargo…”Este, que profesor…disculpe que no puede asistir al entrenamiento anterior, este que…estuve en unos ensayos para el concurso de canto del colegio, este que, profesor…Yo también tengo condiciones para cantante”,  El profesor solamente atinó asentir el descargo de esta joven promesa del canto y pensó para sus adentros, “es mejor que sigas con tu condición que tienes como cantante, porque como jugador aun te falta mucho”.

Llegado el sábado “Periquito Pin Pin” había entrenado muy bien, pero nadie le había informado que su equipo no jugaba el domingo, estaba a la espera de los resultados de los otros equipos para ver si pasaba a la liguilla. De todas maneras aun no perdía las esperanzas de integrar el titularato y poder demostrar sus habilidades en el coloso deportivo. Lamentablemente su equipo no pudo pasar a la liguilla y “Periquito Pin Pin” se quedó con las ganas que su juego y su prodigiosa zurda sean conocidos. Así fue como una joven promesa no pudo llegar a demostrar sus cualidades y se perdió en el horizonte del tiempo, hoy solo se recuerda de él aquel desmayo donde pudo haber definido su futuro como gran futbolista.
Así es como se disfrutaban los domingo de aquellos, llenos de alegrías, anécdotas. Domingos que llenaron los vacios de nuestros tiempos y marcaron nuestros horizontes.